Armas mágicas de la mitología nórdica
La mitología nórdica está llena de leyendas sobre armas místicas forjadas para dioses y héroes. Estos artefactos prodigiosos tienen sus orígenes en las forjas de los enanos o fueron creadas por famosos herreros como Völund. Algunas llevaron a sus portadores a la victoria, otras a su ruina.
Mjölnir
Probablemente el arma más famosa de la mitología nórdica, el famoso martillo de Thor fue creado por los enanos Brokkr y Sindri en una competencia con los hijos de Ivaldi para determinar quiénes eran los mejores artesanos. Aunque Loki intentó impedir su creación, Mjölnir fue declarada por los Æsir la mejor arma, ya que les sería de gran ayuda durante el Ragnarök.
Su nombre se traduce como "rayo". En la Hymiskviða, se le denomina con el kenning "amante del asesinato", mientras que en la Harbarthsljoth se le llama "verdugo de Hrungnir" y en el Haustlöng, el poeta Þjóðólfr de Hvinir se refiere a él con el curioso nombre de "martillo-cara de troll".
Mjölnir puede ser lanzado a cualquier distancia y siempre regresará a las manos de Thor. Debido a que siempre está incandescente, el dios debe utilizar un par de guanteletes de hierro, los Járngreipr ("pinzas de hierro"), para poder sujetarlo. Sin embargo, el Skáldskaparmál explica que también puede encogerse hasta alcanzar el tamaño adecuado para que el dios lo pueda guardar en un bolsillo.
Detalle de La lucha de Thor contra los gigantes. Óleo sobre lienzo de Mårten Eskil Winge (1872).En tan solo una ocasión, esta arma fue robada por los gigantes y el dios del trueno se vio obligado a disfrazarse como la diosa Freyja para poder recuperarlo.
No obstante, Mjölnir no es tan solo un arma. También se utilizaba para santificar matrimonios, nacimientos y funerales, por lo que amuletos con forma de martillo eran muy populares entre los vikingos. Asimismo, Thor podía utilizarlo para traer de regreso a la vida sus machos cabríos después de haberlos devorado la noche anterior.
De acuerdo al Vafþrúðnismál, al final del Ragnarök, cuando Thor haya muerto, el martillo será heredado por sus hijos, Magni y Modi.
Gungnir
La lanza de Odín fue creada por los hijos de Ivaldi, famosos herreros enanos, para competir con Mjölnir a partir de la madera del fresno Yggdrasil. La guerra entre Æsir y Vanir dio inicio oficialmente cuando Odín arrojó su lanza sobre el thing ("asamblea") de estos últimos.
Odín cabalga hacia Hel. Ilustración de W. G. Collingwood (1908).
Su nombre significa "balanceo", debido a que fue creada con tanta destreza que su balance es perfecto y tiene el poder de nunca fallar su objetivo sin importar la habilidad o la fuerza de quien la lance. Esta capacidad le fue otorgada por las runas que Odín talló en su punta después de permanecer colgado de Yggdrasil por nueve noches y nueve días, atravesado por Gungnir.
Sobre el destino de Gungnir después del Ragnarök, nada se dice en las fuentes literarias.
Lævateinn
Su nombre significa "báculo de destrucción" y no está claro si se trata de un dardo, una varita mágica (seidrstafir), un simple garrote o una espada. La versión más aceptada es que se trata de la espada del dios Freyr.
Fue forjada por Loki con el objetivo de matar al halcón Vedrfolnir ("tormenta pálida") que se sienta entre los ojos del águila posada sobre la rama más alta de Yggdrasil. Desde allí, el halcón puede observar los nueve mundos y avisará a los Æsir de la llegada de los gigantes a Asgard durante el Ragnarök, razón por la cual Loki necesita deshacerse de él.
En todo caso, Lævateinn le fue concedida a Freyr, quien a su vez la entregó a Gymir, el padre de la giganta que tan desesperadamente deseaba desposar. Poco le importó al dios perder esta maravillosa arma, defendiéndose desde entonces con un asta de ciervo, a cambio del amor de Gerd.
Freyr. Ilustración de Johannes Gehrts para el libro Valhalla: Sagas de Dioses y Héroes Germánicos (1901).
Por designio de las nornir, la espada pasó luego a manos de Surtur, el gigante de fuego, quien la utilizará en el Ragnarök para matar a Freyr. Mientras ese día llega, Lævateinn permanece resguardada en un cofre cerrado con nueve cerrojos por Sinmore, la esposa de Surtur.
Hofuð
La espada del dios Heimdall. Su nombre significa "cabeza". La sección Gylfaginning de la Edda Prosaica la menciona como posesión del dios, sin entrar en más detalles sobre su aspecto o propiedades místicas.
En una interesante reversión de conceptos, el kenning Heimdallar hǫfuð ("cabeza de Heimdall") es utilizado para describir una espada en el poema Húsdrápa de Úlfr Uggason, mientras que el Skáldskaparmál de Snorri Sturlusson utiliza el kenning sverð Heimdalar (“espada de Heimdall”) para referirse a una cabeza.
Mistilteinn
Su nombre se traduce como "rama de muérdago" y perteneció originalmente al rey þráinn, que luego se convirtió en un draugr. Esta espada nunca pierde su filo y su leyenda se cuenta en la Hrómundar saga Gripssonar.
Þháinn, rey de Valand y conocido por ser un poderoso hechicero, había asesinado a 420 hombres utilizado a Mistilteinn antes de morir. Dio órdenes a sus hombres de que lo enterraran con ella.
Cuando Hrómundr Gripssonar se enteró de esto, organizó una expedición para recuperarla, pero al llegar al túmulo funerario donde Þráinn estaba enterrado, ninguno de sus compañeros se atrevió a entrar. Solo, entró a la tumba y encontró a Þráinn, ahora un draugr, esperando. Afortunadamente para Hrómundr, logró vencer al rey no-muerto y se hizo con la espada.
Luego se unió al ejército del rey danés Olaf, quien luchaba contra dos reyes suecos. En la batalla, Hrómundr perdió a Mistilteinn, que cayó a un río. La espada aparecería luego en las entrañas de un lucio, de donde Hrómundr la recuperó.
Gram
Su nombre proviene del nórdico antiguo gramr que significa "malhumorada". En alto germano antiguo era conocida como Balmung, que se puede traducir como "hijo de la caverna". La Völsunga saga la describe como "brillante y adornada completamente con oro".
Durante la boda de Signy con el rey Siggeir, un extraño apareció en el banquete y clavó una espada en el árbol Barnstokkr ("niño-tronco"), que crecía en el centro del salón, pronunciando las siguientes palabras:
"El hombre que saque esta espada del tronco la recibirá de mí como regalo y comprobará por sí mismo que jamás ha empuñado una espada mejor que ésta".
La Espada de Sigmund. Ilustración de Johannes Gehrts (1889).
Aquel hombre era ni más ni menos que el propio Odín y todos los hombres presentes intentaron infructuosamente sacar la espada del tronco. Únicamente Sigmund, el hermano de Signy, fue capaz de hacerlo. Siggier ofreció comprarla por tres veces su peso en oro, pero Sigmund no accedió, lo que le ganó la enemistad del rey.
Tiempo después, durante la última batalla de Sigmund, Odín se presentó nuevamente y rompió a Gram en varios trozos. Hjördis, la esposa de Sigmund, tomó los fragmentos y pidió al enano Regin que la volviera a forjar para entregársela a su hijo Sigurd.
Sigurd se volvería famoso utilizando a Gram para matar a Fafnir, el hermano de Regin transformado en dragón para proteger su tesoro.
Ægishjálmur
Hrótti
La espada del rey enano Hreidmar que fue robada por su hijo Fafnir, antes de convertirse en un dragón. Cuando Sigurd finalmente lo asesinó y entró en Gritaheid ("horno fulgurante"), se llevó consigo el Ægishjálmur, una cota de malla de oro puro y las espadas Riðill y Hrótti ("golpe devastador"). Sin embargo, el destino de esta última es desconocido a partir de este punto.
Riðill
Su nombre significa "temblor" y fue entregada por Sigurd al enano Regin como parte del botín extraído de la guarida del dragón Fáfnir. Según la Edda Poética, la utilizó para sacar el corazón del cadáver de su hermano, aunque de acuerdo a la Volsunga saga, fue Sigurd quien lo hizo.
Dáinsleif
La espada Dáinsleif ("herencia de Dáinn") pertenece al rey danés Hogni. Fue forjada por el enano Dáinn y provoca heridas que nunca sanan debido al hechizo que su creador ha puesto sobre ella.
Hogni con su hijo. Ilustración de Fredrik Sander para la edición sueca de la Edda Poética (1893).
Cuando Hedinn, rey de Serkland, secuestró a la hija de Hogni y asesinó a su esposa, se inició entre ellos la batalla de los Heodenings (Hjadningavíg), un conflicto que se prolonga hasta nuestros días, porque cada noche Hildr, la hija de Hogni, resucita a los muertos utilizando poderosos conjuros.
Angurvadel
La espada del héroe Frithiof, su nombre significa "arroyo de angustia". Leyendas sobre esta maravillosa arma aparecen en muchas sagas, pero su principal fuente de referencia se encuentra en la Friðþjófs saga hins frœkna.
En ella se cuenta que Angurvadel había sido forjada por enanos que tallaron sobre su hoja runas mágicas que brillaban durante la batalla y dejaban de hacerlo en tiempos de paz.
Asimismo, era irrompible y confería a su portador una fuerza inimaginable, pero si el contrincante luchaba con nobleza, Angurvadel se negaría a asesinarlo. Eso mismo le sucedió a Frithiof al enfrentarse al rey Atli por la mano de la princesa Ingeborg. Durante el combate, Frithiof consiguió romper la espada de Atli, pero cuando iba a asestar el golpe fatal, Angurvadel le impidió hacerlo.
Gríðavöl
Se trata de un bastón de hierro perteneciente a la giganta Griðr, la madre del dios Vidar. Cuando Thor accedió a viajar a Jotunheim sin sus armas a petición de Loki, tuvo la suerte de que Griðr accediera a prestarle el Gríðavöl, así como su propio Megingjord y sus Járngreipr.
Cuando por fin llegaron a casa del gigante Geirröd, un sirviente les llevó al establo, donde solo había una silla. El dios del trueno se sentó en ella y el asiento empezó a ascender sin explicación aparente, pero Thor usó el Gríðavöl para apuntalarse contra el techo y evitar morir aplastado.
El viaje de Thor a Geirrodsgard. Ilustración de Lorenz Frølich para el libro Cantos de los Dioses de la Edda Mayor (1895).
Bajo la silla estaban Gjalp y Greip, las hijas de Geirröd, quienes lo empujaban hacia arriba. Usó el Gríðavöl para empujarse hacia el suelo y, en el proceso, aplastó a las hijas del gigante. Luego dirigió su furia hacia Geirröd, al que mató utilizando un lingote de hierro fundido.
Tyrfing
Su nombre significa muy probablemente "el dedo de Tyr". Su leyenda se narra en el poema Hervararkviða y la Hervarar saga. Tyrfing era descrita como:
"La más afilada de todas las espadas; cada vez que se desenvainaba, emanaba de ella un brillo como un rayo de sol. [...] el hombre que la portaba en batalla siempre salía victorioso si asestaba golpes con ella".
Svafrlami y los enanos. Ilustración de Jenny Nyström (1895).
Originalmente forjada en contra de su voluntad por los enanos Durin y Dvalin para el rey Svafrlami, esta espada nunca se rompería ni oxidaría y podía cortar metal y roca. Sin embargo, los enanos, luego de haber sido obligados a crearla, la maldijeron para que no pudiera volver a envainarse a menos que causara una muerte, que las heridas que causara no pudieran sanar y que provocara tres enormes desgracias a su dueño.
La primera de estas calamidades fue causar la muerte del héroe Hjalmar y la princesa Ingeborg, hija del rey de Gamla Uppsala. La segunda fue la muerte de Argantyr a manos de su propio hermano Heidrek por haberla desenvainado sin intención. La tercera fue causar la muerte del mismo Heidrek, asesinado por sus esclavos, instigados por Odín.
Skofnung
La espada del legendario rey danés Hrólf Kraki. Su nombre significa "desgarradora". De acuerdo a la Hrólfs saga kraka, era considerada "la mejor de todas las espadas de las tierras del norte". Además de su filo y dureza sobrenaturales, se decía que estaba imbuida con los espíritus de doce berserkir que en vida habían servido al rey Hrólf.
Otras propiedades mágicas de esta espada eran que nunca debía ser desenvainada estando una mujer cerca, que las heridas que causara no sanarían a menos que fueran frotadas por la piedra de Skofnungr (un artículo mágico que siempre debia acompañar a la espada) y, la más importante, que el sol no debía brillar sobre su empuñadura o perdería sus poderes.
Hrólf Kraki saltando sobre el fuego. Ilustración de H.C. Henneberg (1854).
Cuando Hrólf Kraki murió, fue enterrado con ella. La Kormáks saga cuenta cómo fue recuperada por Skeggi de Miðfjarðar, quien se la prestó al héroe Kormak antes de un duelo. Kormak, sin embargo, no escuchó el consejo de Skeggi sobre no permitir que la luz del sol tocara la empuñadura de Skofnung y perdió ante su oponente.
La espada vuelve a aparacer en la Laxdœla saga, donde Eiðr, el hijo de Skeggi, la hereda. Éste se la presta a Þorkell Eyjólfsson para enfrentarse en duelo con el proscrito Grimr, quien ha asesinado al hijo de Eiðr. No obstante, Grimr y Þorkell terminan haciéndose amigos y este último nunca devuelve la espada a su anterior dueño.
Poco después, Þorkell muere en un naufragio, pero la espada se clava en un trozo de madera del barco y es arrastrada hasta la orilla, donde Gellir, el hijo de Þorkell, la encuentra. Gellir muere asesinado en un viaje de peregrinación a Roma y es enterrado con Skofnung. Después de esta referencia, nada más se sabe sobre esta arma.
Mimung
La mejor de las espadas forjadas por el famoso herrero Völund. Su nombre significa "memoria de Mime", el enano que le había enseñado el arte de la herrería. Fue creada a petición del rey Níðuðr, quien propuso una competencia entre Völund y Amilias.
Völund creó primero una espada que fue capaz de cortar en dos un tronco de un pie de grosor dejado a la deriva en la corriente de un río, pero él no quedó satisfecho. Fundió la espada y creó otra capaz de cortar un tronco de dos pies. Aún insatisfecho, la fundió nuevamente y forjó a Mimung, que cumplió con la tarea de cortar un tronco de tres pies de grosor.
Völund, el herrero. Grabado de Wallace Smith (1923).
En la prueba final, con un solo golpe, Mimung atravesó el casco, la cabeza, el torso y la armadura de Amilias. Cuando Völund le pidió que se sacudiera, éste se partió en dos mitades exactas.
Mimung fue heredada tiempo después por Viðga, el hijo de Völund. La Thidreks saga nos cuenta como Viðga entró al servicio del rey Thiðrek. Para poder hacerlo, su padre le regaló la espada Mimung. En el camino hacia la corte de Thiðrek, conoció a tres compañeros: Háma, Hornbogi y Hildebrand. Este último, sin embargo, aprovechó un momento de descuido de Viðga para sustituir a Mimung por una otra espada.
Cuando llegaron ante el rey, Thiðrek retó a Viðga a un duelo para poner a prueba las cualidades de Mimung. Al enfrentarse sin su verdadera espada, Viðga se vio superado muy pronto y estuvo a punto de morir de no ser porque Hildebrand confesó el robo. Armado con Mimung, Viðga pudo vencer al rey fácilmente y, habiéndose ganado su confianza, se convirtió en uno de sus caballeros.
Hacia el final de esta saga, Viðga le presta su espada al rey Thiðrek para enfrentar en duelo al héroe Sigurd. Cuando éste vio que tendría que enfrentar a un oponente armado con Mimung, desistió de luchar con Thiðrek.
Hrunting
Es la espada que Unferð le presta a Beowulf en su lucha contra la madre de Grendel. Su nombre significa "cacería".
De acuerdo al poema, esta espada "jamás había fallado a nadie que la empuñara en batalla, a nadie que hubiera luchado y afrontado lo peor en el abismo del peligro". No obstante, cuando Beowulf llega al fondo del lago donde habita la madre de Grendel, descubre que Hrunting es inefectiva y el héroe se ve forzado a descartarla.
Colgada en una de las paredes del recinto, Beowulf descubre una ealdsweord eotenisc (“antigua espada de gigantes”), demasiado grande para que un hombre común pueda usarla. Pero Beowulf logra levantarla y de un solo tajo asesina a la madre de Grendel. Luego, la espada se funde en sus manos como si hubiera estado hecha de hielo.
Nægling
Hacia el final de sus días, Beowulf hereda a Nægling ("clavo brillante") del rey Hygelac. Viejo y cansado, se ve obligado a utilizarla contra el dragón que devastaba su reino.
Beowulf y el dragón. Ilustración de J. R. Skelton (1908).
Sin embargo, Nægling se rompe durante la batalla debido a la fuerza excesiva de Beowulf:
"Nægling se quebró;
falló en la contienda la espada de Beowulf,
antigua y de filo gris.
No le fue concedido
que los filos de hierro
pudieran ayudarle en la batalla;
su mano era demasiado fuerte.
Esto le dio al dragón la oportunidad de morder al héroe, inyectándole su veneno. Aunque Beowulf logra matar al dragón con la ayuda de su amigo Witglaf, muere poco después a causa del veneno.
Conclusión
En la mitología nórdica, las armas mágicas no eran solo herramientas de combate: representaban predestinación, honor y poder divino.
Asimismo, las maldiciones ineludibles que pesan sobre algunas de ellas están íntimamente conectadas a la idea vikinga de la inevitabilidad del destino.
Su uso está profundamente ligado a la victoria o la derrota, y muchas veces influyen directamente en el curso de la historia. El arma mágica no solo ayuda al héroe: lo define, lo guía y a veces lo condena.
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