Odín, rey de los dioses de la mitología nórdica, es engañado por su esposa Frigg

El Grímnismál o "Discurso del Enmascarado" relata la ocasión en que Odín, engañado por su esposa Frigg, terminó siendo torturado por su ahijado Geirröðr. 

Página del manuscrito Grímnismál AM 748 I 4to.

Página AM 748 I 4to del manuscrito Grímnismál .

El rey godo Hrauðungr tenía dos hijos: Agnar de 10 años y Geirröðr de 8. Un día los niños salieron a navegar con la intención de pescar, pero el viento los arrastró mar adentro. En la oscuridad de la noche, su barca naufragó. Los hermanos lograron llegar a tierra, donde encontraron a un anciano campesino y su esposa. Permanecieron en su granja durante ese invierno, tiempo durante el cual la pareja crió por separado a los dos niños: la anciana le tomó más cariño a Agnar y el anciano prefería a Geirröðr, a quien enseñó sabiduría. 

Al llegar la primavera, el anciano les consiguió un bote. La pareja llevó a los niños a la orilla y el anciano apartó a Geirröðr para hablar en secreto con él. Los niños subieron al bote y sopló una brisa que los llevó de regreso a casa.

El bote regresó al puerto de su padre. Geirröðr, que iba en la proa, saltó rápidamente a la orilla y empujó la barca, donde aún estaba su hermano, de regreso hacia el océano diciéndole: "Vete adonde te pueda llevar un espíritu maligno". El barco se alejó y Geirröðr caminó hasta una casa, donde fue recibido con alegría. Mientras los muchachos estuvieron fuera, su padre había muerto y ahora Geirröðr sería coronado rey. 

Frigg y Odín en el trono Hliðskjálf. Ilustración de Lorenz Frølich para la traducción danesa de Karl Gjellerup de las Eddas (1895):

Frigg y Odín en el trono Hliðskjálf. Ilustración de Lorenz Frølich para la traducción danesa de Karl Gjellerup de las Eddas (1895): 

Tiempo después, Odín y su esposa Frigg estaban sentados en su trono Hlidskjálf, contemplando los mundos. Dirigieron su mirada hacia Geirrödr, quien se había convertido en un esplendido rey. Odín le comentó a Frigg: "¿Ves a Agnar, tu hijo adoptivo, que tiene hijos con una giganta en una cueva? Mientras tanto, Geirröd, mi hijo adoptivo, es un rey que gobierna en su país". 

Frigg replicó que Geirrödr era tan tacaño e inhospitalario que torturaba a sus invitados si consideraba que eran demasiados. Odín no estuvo de acuerdo y la pareja hizo una apuesta al respecto. Odín visitaría la corte de Geirrödr utilizando un disfraz para comprobar que en realidad era un magnífico anfitrión.

Frigg envió entonces a su sirviente Fulla a ver a Geirrödr para adverirle que un mago pronto entraría en su corte para hechizarlo y diciéndole que se le reconocería porque ningún perro era lo suficientemente feroz como para atacarlo.

Geirrödr hizo caso a la falsa advertencia de Fulla. Ordenó a sus hombres que capturaran al hombre que los perros no atacarían y así lo hicieron. Odín, transformado en un hombre vestido con una capa azul oscuro, se dejó capturar. Declaró llamarse Grímnir ("enmascarado"), pero no quiso decir nada más de sí mismo.

Odín entre dos fuegos en el palacio de Geirrod. Ilustración de W. Heine (c. 1885).

Odín entre dos fuegos en el palacio de Geirrod. Ilustración de W. Heine (c. 1885).

Geirrödr lo torturó para obligarlo a hablar, colocándolo entre dos fuegos durante ocho noches. En la novena noche, el hijo de Geirrödr, llamado Agnar en honor al hermano del rey, se presentó ante Grímnir y le ofreció un cuerno para beber, diciéndole que su padre no tenía razón al torturarlo.

Agnar ayuda a Odín. Ilustración de W. G. Collingwood (1908).
Agnar ayuda a Odín. Ilustración de W. G. Collingwood (1908).

Entonces Grímnir habló, diciendo que había sufrido ocho noches con sus días sin recibir auxilio de nadie salvo de Agnar y profetizó que sería señor de los godos. Luego se reveló como el Padre de Todo, prometiendo a Agnar una recompensa por la bebida que le había traído.

Grímnir entonces describió extensamente la cosmogonía de los mundos, las moradas de sus habitantes y a sí mismo con sus múltiples disfraces, para probar quién era.

Finalmente, Grímnir se dirigió a Geirrödr y le prometió desgracias, revelando así su verdadera identidad. Geirrödr comprendió entonces la magnitud de su error y se levantó rápidamente para rescatar a Odín de las llamas, pero la espada que había apoyado sobre su rodilla resbaló y cayó con la empuñadura hacia abajo, de modo que cuando el rey tropezó, se clavó en ella. Entonces Odín desapareció y Agnar, hijo del ahora difunto rey Geirrödr, gobernó en lugar de su padre.



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