Brisingamen, el maravilloso collar de la diosa Freyja
La diosa Freyja, además de ser hermosa, era amante de las joyas, los adornos y el maquillaje. Un día, mientras viajaba por Svartálfaheim, encontró a los enanos Dvalin, Alfrigg, Berling y Grerque trabajando en el más maravilloso collar que ella hubiera visto. Inmediatamente, la llenó el irrefrenable deseo de poseer aquel tesoro, que se llamaba Brisingamen ("joya flameante") y era el emblema de las estrellas. Freyja imploró a los enanos que se lo entregaran, pero ellos obstinadamente se negaron, a menos que ella estuviera dispuesta a pasar una noche con cada uno de ellos. La verguenza era enorme, pero mayor aun era su deseo de poseer aquella joya, así que estuvo de acuerdo. No necesitamos entrar en más detalles sobre lo ocurrido entre la diosa y los enanos, pero cuando Freyja se puso el collar, su belleza fue aun más fulgurante que antes, así que decidió a partir de ese día llevarlo puesto día y noche, y solo ocasionalmente se le pudo persuadir de prestarlo a alguno de los ...