Freyr, dios de la fertilidad en la mitología nórdica
Freyr era uno de los dioses más importantes en la mitología nórdica, a pesar de no pertenecer a la tribu de los Æsir. Asociado a la fertilidad, tanto de las cosechas como de los animales, la paz y la prosperidad. Tiene su morada en Alfheim, el reino de los elfos de la luz.
Origen del nombre Freyr
Su nombre proviene del proto-germánico frawjaz ("señor"), que luego derivó en el proto-nórdico frawjaʀ, que tiene el mismo significado. La importancia del culto de Freyr se demuestra en los múltiples cognados que tiene su nombre, como por ejemplo frauja, en gótico; frēa en inglés antiguo; o frō, en alto germano antiguo.
La popularidad de Freyr queda claramente atestada en el gran número de localidades cuyos nombres se derivan del suyo. Entre estos topónimos se encuentran al menos 25 granjas antiguas en Noruega, entre ellas Freyhof ("templo de Freyr") y Freysvík ("bahía de Freyr"); otros 6 en Suecia, por ejemplo Frösön ("isla de Freyr"); y uno en Dinamarca: Frøs Herred ("santuario de Freyr").
Primeras atestaciones
La primera referencia a Freyr se encuentra en la Gesta Hammaburgensis ecclesiae pontificum (c. 1080) de Adam de Bremen. El historiador germano lleva a cabo una descripción del templo de Uppsala, donde se realizaban los blót en honor a tres dioses principales: Thor, Odín y Freyr.
Asimismo explica que Freyr es, según la creencia, quien "otorga paz y placer a los mortales. También lo representan con un falo inmenso".
La estatuilla de Rällinge, encontrada en Södermanland, Suecia. Debido a sus características se cree que representa a Freyr.
Más adelante en el mismo texto explica que, cuando se lleva a cabo una boda, se ofrecía un brindis a la salud de Freyr.
En la Völuspá de la Edda Poética se describe la muerte de Freyr a manos del gigante Surtur durante el Ragnarök, haciendo referencia a su desventaja por haber cedido su espada Lævateinn a cambio de la mano de Gerdr. Paradójicamente, esa misma espada es la que el gigante de fuego utiliza para darle muerte.
En el Grímnismál, cuando Odín, torturado por el rey Geirrödr, prueba su identidad revelando gran parte de su conocimiento, da a conocer los nombres de las moradas de los dioses, incluida la de Freyr:
"Alfheim, que los dioses dieron a Freyr en tiempos remotos, como regalo por su primer diente de leche".
Era costumbre entre los vikingos otorgar un regalo a un niño cuando perdía su primer diente de leche.
En la sección Gylfaginning de la Edda Prosaica, Snorri Sturlusson describe el origen de Freyr y su familia:
"Njördr en Nóatún engendró después dos hijos: el hijo se llamaba Freyr y la hija Freyja; eran de bello rostro y poderosos. Freyr es el más renombrado de los Æsir; gobierna la lluvia y el sol, y con ellos los frutos de la tierra; y es bueno invocarlo para obtener temporadas fructíferas y paz. También gobierna la prosperidad de los hombres".
Resulta interesante que en este caso Freyr sea llamado "el más renombrado de los Æsir", cuando su origen se encuentra en la tribu de los Vanir.
Sturlusson continúa narrando cómo Freyr descubrió a Gerdr, su futura esposa:
"Un día, Freyr fue a Hlidskjálf y contempló el mundo entero; pero al mirar hacia la región norte, vio en una finca una casa grande y hermosa. Una mujer se dirigió hacia ella; al alzar las manos y abrir la puerta, un resplandor iluminó el cielo y el mar, y todos los mundos quedaron iluminados por su presencia".
Tan enamorado quedó de ella que tuvo que sacrificar su valiosa espada para poder hacerla su esposa. Esta leyenda, sin embargo, es más extensamente narrada en el Skírnismál.
En el poema Húsdrápa, conservado parcialmente en la Edda Prosaica, se le describe montado en su jabalí Gullimbursti, guiando la procesión funeraria de Balder:
"El valiente Freyr cabalga primero
sobre el jabalí de cerdas doradas
hacia la hoguera
de Balder, y guía al pueblo".
Otras menciones de Freyr, aunque más breves, aparecen en el Nafnaþulur, el Arinbjarnarkviða y en un poema escrito por Egill Skalla-Grímsson.
La familia de Freyr
Freyr es hijo de Njörd, dios de las costas, y hermano gemelo de Freyja. El nombre de su madre no aparece en ninguna fuente literaria, aunque la Ynglinga saga explica lo siguiente:
"Mientras Njord estuvo con el pueblo de Vanaland (es decir, entre los Vanir), se casó con su propia hermana, pues su ley lo permitía; sus hijos fueron Freyr y Freya. Pero entre el pueblo de Asaland (los Æsir) estaba prohibido contraer matrimonio con parientes tan cercanos."
Por lo tanto, Freyr, su padre y su hermana pertenecen a la tribu de los Vanir, dioses más relacionados a la naturaleza y la fertilidad, en contraposición a los Æsir. Los tres llegaron a Asgard como rehenes al finalizar la guerra entre las dos tribus de dioses. Era una costumbre muy arraigada entre los pueblos nórdicos intercambiar rehenes después de firmar un acuerdo de paz para garantizar su continuidad.
Debido al posterior matrimonio de Njörd con la giganta Skaði, Freyr se convirtió en su hijastro.
De su matrimonio con la giganta Gerdr, el dios tuvo a su hijo Fjölnir, quien se convirtió en el primer rey de la dinastía Ynglinga de Suecia. Esto parece dar un origen euhemerístico a la figura de Freyr y su parentela, que analizaremos más adelante.
De manera extraña, la gran mayoría de los descendientes de Freyr acaban muriendo de manera insólita:
- Fjölnir, su hijo, muere ahogado en una gran cuba de hidromiel en el festín celebrado en su honor por el rey zelandés Fróði.
- Sveigðir, hijo de Fjölnir, desaparece persiguiendo a un enano dentro de una piedra.
- Vanlandi, hijo de Sveigðir, muere por una mare enviada por una hechicera.
- Dómaldi, nieto de Vanlandi, es sacrificado para terminar con una hambruna que aquejaba a su pueblo.
- Agni, tataranieto de Dómaldi. Su esposa Skjalf ata a su cuello una soga que sostenía la tienda donde dormían. Cuando Skjalf le pide a los hombres de Agni que tiren de ella para retirar la tienda, éste muere ahorcado.
- Alrekr y Eiríkr, hijos de Agni, se matan mutuamente con las riendas de sus caballos sin razón explicable.
Además de su familia, Freyr cuenta con la ayuda de tres sirvientes. El primero y más importante es Skyrnyr, a quien le confía la tarea de cortejar en su nombre a Gerdr, hija del gigante Gymir. Cuando ella se niega a casarse con Freyr, Skrnyr la amenaza con maldecirla, por lo que ella termina aceptando.
Sus otros sirvientes, Byggvir y Beyla, una pareja de esposos, son mencionados únicamente en el poema Lokasenna, donde se explica que estaban presentes en el banquete ofrecido por Ægir a los dioses. En este texto, Byggvir es descrito por Loki como un cobarde que evita la batalla, mientras que de Beyla dice que "nunca había habido una mujer peor entre los hijos del Æsir".
Las posesiones de Freyr
El dios de la fertilidad cuenta con tres posesiones mágicas. La primera es su espada Lævateinn ("báculo de destrucción"), forjada por el herrero Völund, que desafortunadamente accedió a regalar a su suegro Gymir a cambio de la mano de Gerdr. En un giro del destino, esta maravillosa espada termina con el tiempo en manos de Surtur, quien la utiliza para asesinar a Freyr durante el Ragnarök.
La segunda es el maravilloso barco Skídbladnir, que en cuanto levanta sus velas siempre tiene el viento a favor, además de que en él caben todos los dioses con sus caballos y que, sin embargo, Freyr podía doblar como un pañuelo y guardarlo en un bolsillo. La tercera es el místico jabalí Gullinbursti, un animal que podía correr por el aire y por el mar más rápido que cualquier otro y que ilumina cualquier lugar al que vaya por muy oscuro que esté.
Origen euhemerístico de Freyr
La figura de Freyr parece tener una base histórica real, siendo el origen de varias dinastías escandinavas. En la Gesta Danorum (siglo XII) del historiador romano Saxo Grammaticus, Freyr (bajo el nombre de Frø) es descrito como un rey sueco (rex Suetiae) y "virrey de los dioses":
"También existió un virrey de los dioses, Frø, que se estableció cerca de Uppsala y transformó el antiguo sistema de sacrificios practicado durante siglos por muchos pueblos en una forma de expiación macabra e indescriptible. Ofreció abominables ofrendas a los dioses superiores mediante la matanza de víctimas humanas".
Del anterior texto podemos deducir que la introducción de los blót como forma de adoración fue instituida por Freyr. Sin embargo, la Ynglinga Saga estipula que fue Odín quien enseñó a los hombres la costumbre de realizar blót cuando los Æsir llegaron a Suecia y que, además, otorgó a los demás dioses sus propios asentamientos. Freyr recibió Uppsala como su propiedad y fue nombrado rey de toda Suecia tras la muerte de su padre.
Nuevamente, la Gesta Danorum relaciona a Freyr con la costumbre de realizar blót, en Dinamarca, aunque esta vez de manera indirecta:
"Para apaciguar a las divinidades, [el rey Hadingus] ofreció un sacrificio sagrado de víctimas de piel oscura al dios Frø. Repitió este ritual de propiciación en una fiesta anual y lo dejó como legado para sus descendientes. Los suecos lo llaman Frøblot".
La dinastía de Yngvi
La Ynglinga saga hace un recuento de las hazañas de los dioses después de llegar a Escandinavia. De Freyr se dice que heredó Suecia de su padre y que "era llamado por otro nombre, Yngvi; y este nombre Yngvi era considerado mucho después como un nombre de honor, de modo que, desde entonces, a sus descendientes se les ha llamado Ynglinger". La Gesta Danorum de Saxo Grammaticus hace la misma aseveración.
En la Íslendingabók, escrita en el siglo XII por Ari Þorgilsson, Yngvi es mencionado primero como Tyrkja konungr ("rey de Turquía") y padre de Njörð, quien luego fue sucedido por su hijo Yngvi-Freyr, (quizás para distinguirlo de su abuelo), ancestro de los Ynglings.
De acuerdo a la Skjöldunga saga (circa 1180 - 1200), Odín entregó Suecia a su hijo Yngvi y Dinamarca a su hijo Skjöldr. Desde entonces los reyes suecos fueron llamados Ynglings y los daneses Skjöldungs.
La Edda Prosaica de Snorri Sturlusson narra que "Odín tuvo consigo a uno de sus hijos llamado Yngvi, quien fue rey de Suecia después de él; y de él descienden las casas que se llaman Ynglings". Más adelante, en la sección Skáldskaparmál, menciona que el rey Halfdan el Viejo tenía nueve hijos, incluyendo a "Yngvi, de quien los Ynglings son descendientes".
Finalmente, en el poema Beowulf, el rey Hrothgar es llamado frēa inguina ("señor de los Inguins"), lo que nos da una indicación de acerca de donde proviene la combinación de los nombres Freyr e Yngvi.
Muchos expertos argumentan que el nombre original de la deidad era, de hecho, Yngvi, mismo que era utilizado comúnmente en conjunción con el epíteto freyr ("señor") en un inicio, hasta que fue cayendo en desuso. Con el tiempo la manera más frecuente de llamar a este dios terminó siendo Freyr.

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