El Festín de los Dioses Nórdicos y los Insultos de Loki
Los eventos que a continuación se narran provienen en su totalidad del poema Lokasenna, parte de la Edda Poética. La estructura es simple y hasta cierto punto repetitiva: Loki increpa a alguno de los dioses con dos estrofas y el otro responde en una estrofa, antes de que el dios del engaño pase a insultar a otro dios. Adicionalmente, el poema cuenta con algunas secciones en prosa que sirven como información para aclarar las circunstancias.
Es importante hacer notar que muchos de los acontecimientos aquí descritos no tienen ninguna otra base literaria en los escritos de los antiguos nórdicos y que deben considerarse mentiras inventadas por Loki para difamar a los dioses o se trata de mitos que se perdieron en el tiempo. Cuando esto sea así, dichos eventos serán marcados con un (*) por este autor para que puedan ser fácilmente distinguibles para el lector.
El festín de los dioses.
Ahora que Thor había podido conseguir un caldero tan grande como para preparar suficiente cerveza para todos los dioses, Ægir dio la orden a sus sirvientes para que organizaran el banquete.
Los dioses acudieron a la celebración en el palacio de Ægir, ubicado según la tradición en la isla de Hlesey. Todos estaban presentes con la excepción de Thor, quien se encontraba de viaje por Jotunheim. Incluso eminentes elfos habían sido invitados. Fimafeng y Eldir, los servidores de Ægir, habían preparado exquisitos manjares, además de la espumosa bebida e hidromiel, y todos los presentes alabaron sus dotes culinarias. Los cuernos se llenaban por sí mismos de bebida y el salón estaba alumbrado no por lámparas sino por oro reluciente.
El asesinato de Fimafeng.
Loki sintió entonces envidia de las riquezas de Ægir y de las alabanzas que los dioses tenían para sus servidores. En un arranque de furia, mató a Fimafeng, algo que se considera un sacrilegio entre los vikingos, ya que bajo ninguna circunstancia debe derramarse sangre en un banquete.
Los dioses montaron en cólera y, golpeando sus escudos, fueron tras Loki, quien logró escapar hacia un bosque cercano. Al no poder darle caza, volvieron entonces a los salones de Ægir para seguir disfrutando del banquete.
Loki regresa al banquete.
Loki, taimadamente, decidió volver un poco después pero encontró en la puerta a Eldir, el otro sirviente de Ægir, a quien interrogó sobre las conversaciones que se llevaban a cabo dentro. Eldir le informó que los dioses aún se encontraban encolerizados contra él y le aconsejó no entrar.
Loki se mofa de Bragi. Ilustración de Olive Bray (1908).
Sin embargo, Loki no se amedrentó y declaró que antes de que el festín terminara habría logrado sembrar la discordia entre los dioses. Decididamente, ingresó al palacio de Ægir. Al verlo, todos los presentes callaron. Loki se quejó que nadie le ofreciera de beber, ya que había hecho un largo viaje para poder asistir y, descaradamente, preguntó por la razón de su silencio. Bragi le contestó que allí no era bienvenido, ya que los dioses sabían elegir a sus invitados. Loki, por su parte, le recordó a Odín el juramento por el cual se habían convertido en hermanos de sangre:
"¿Recuerdas, Odín, cuando en tiempos remotos
mezclamos nuestra sangre?
Dijiste que jamás beberías cerveza
a menos que nos la trajeran a los dos".
Ante esto, el Padre de Todo le pidió a su hijo Vidar que cediera su asiento al "padre del lobo", para que no pudiera acusarlos de no ofrecerle hospitalidad.
Loki insulta a los dioses.
Loki alzó su cuerno y brindó a la salud de todos los dioses, menos de Bragi. A pesar del insulto, el dios de la poesía le ofreció a Loki un caballo, una espada y un anillo de oro a cambio de que supiera mantener la compostura y no insultase a los dioses allí presentes.
Loki contestó que Bragi no tenía ningún caballo ni ninguna espada que ofrecerle, ya que era un cobarde que nunca se enfrentaba en batalla. El dios poeta respondió que de no ser porque se encontraban en los salones de Ægir ya habría cortado la cabeza de Loki como premio por sus mentiras. Loki contestó que Bragi solo era valiente cuando estaba sentado y que no era más que un adorno de banca, que nunca sería capaz de enfrentar a un hombre enfurecido.
Idúnn, ofendida por el insulto en contra de su esposo, le suplicó a Loki que callara, pero el taimado dios le respondió llamándola libertina y capaz de acostarse con el asesino de su hermano (*). Idúnn le respondió que prefería callar antes que proferir palabras que pudieran causar una pelea entre Loki y su esposo.
Gefjun intervino para intentar detener la lengua de Loki preguntando por qué debía pelear con Bragi si todos los seres de la creación lo amaban, pero éste la acusó de haber sido seducida por un muchacho a cambio de una joya (*), a quien se entregó sin vacilar.
Odín, cada vez más encolerizado, se alzó en defensa de Gefjun, recordándole que no debía enemistarse con ella, debido a que conocía tanto del destino de dioses y hombres como él mismo. Pero Loki le respondió acusándolo de favorecer a menudo en batalla a quien no lo merece. Odín contestó entonces recordándole a Loki los ocho años que había pasado al lado de Angrboda, para concebir a sus tres hijos, tiempo durante el cual se alejó de cualquier batalla, dedicándose a ordeñar vacas como si fuera una mujer. Loki, por su parte, le recordó a Odín el tiempo que éste había pasado viajando entre los mundos para adquirir conocimientos de las artes mágicas y le acusó de practicar el seidr, un arte propia de mujeres, en la isla de Samsey.
Frigg intentó también hacer callar a Loki, pidiéndole que dejara lo pasado en el pasado y que muchos eventos de sus vidas era mejor que permanecieran ocultos. El dios de las mentiras contestó acusándola de haberse acostado con Vili y Vé, los hermanos de Odín, durante el tiempo que éste fue exiliado por los Æsir. Frigg respondió diciéndole que si Balder estuviera vivo, él se encargaría de echar a Loki del palacio de Ægir. Entonces, Loki desató el caos entre los presentes con estas palabras: "yo soy la causa de que Balder ya no cabalgue por estos salones".
Loki en el banquete de Ægir. Ilustración tomada del libro Valhalla: Dioses de los Teutones (circa 1905).
Freyja le ordenó que se callara, recordándole que Frigg era poseedora de conocimientos que no revelaba a nadie, pero Loki contestó que Freyja se había acostado con todos los dioses y elfos presentes, incluso acusándola de ser una bruja maliciosa y de haber yacido con su propio hermano Freyr (*).
Entonces Njord levantó la voz para decir que lo que más debía asombrarlos era que un afeminado (ragr) como Loki hubiera podido concebir hijos. Loki le ordenó entonces que callara, ya que allí él era tan solo un rehén enviado por los Vanir para sellar la paz con los Æsir y que las hijas del gigante Hymer lo empleaban como orinal (*). Njord respondió diciendo que ese era su privilegio, a raíz de lo cual había podido engendrar a su hijo Freyr, al que todos amaban y que era considerado un príncipe entre los Æsir. Fue entonces cuando Loki lo acusó de haber engendrado aquel hijo con su propia hermana.
Tyr se levantó entonces en defensa de Freyr, recordándole a Loki que aquel dios era amado por todos, a lo que el malvado respondió recordándole que era su hijo, el lobo Fenrir, el responsable de que Tyr hubiera quedado manco. El dios de la guerra le contestó diciendo que, si bien él había perdido una mano, Loki había perdido al lobo, siendo obligado a esperar encadenado hasta la llegada del Ragnarök. Entonce Loki le recordó que él mismo había engrendrado un hijo con la esposa de Tyr (*) y que nunca nadie le había compensado por la pérdida de su mano.
Freyr entonces amenazó a Loki con encadenarlo igual que su hijo, el lobo, a lo que éste respondió revelando ante los dioses el secreto de que Freyr había tenido que comprar a su esposa al precio de su propia espada, ocasionando que quede sin su arma durante el Ragnarök.
Entonces Byggvi, el sirviente de Freyr, salió en defensa de su señor, amenazando a Loki con triturar todas sus extremidades. Loki entonces le dijo que un simple sirviente que pasaba todo el tiempo susurrando al oído de Freyr no estaba en posición para amenazar a un dios. Byggvir declaró sentirse orgulloso de estar allí, junto a todos los dioses y los elfos. Loki le ordenó que guardara silencio, pues Byggvir solo era capaz de repartir la comida entre los guerreros antes de una batalla y que se escondía entre la paja cuando todos los demás iban a la guerra (*).
Heimdall intentó calmar a Loki, recordándole que estaba borracho y que era mejor que callara, a lo que éste respondió denigrándolo al decir que no era más que el guardián de los dioses.
Entonces Skaði increpó a Loki vaticinando que pronto lo encadenaría a una roca punzante, a lo que éste respondió confesándole que él había sido el primero en atacar a su padre Thjazi. La diosa respondió que, teniendo en cuenta estos acontecimientos, Loki siempre recibirá consejos nefastos en sus santuarios. Loki, por su parte, contó a los asistentes al banquete que Skaði alguna vez le habló con más dulzura, cuando lo invitó a su lecho (*) y que tales acontecimientos debían ser recordados para que las malas acciones no fueran olvidadas.
Sif entonces se acercó a Loki para llenar su copa, intentando calmarlo y pidiéndole que no la incluya en sus calumnias, al no haber en ella ningún motivo de reproche. No obstante, el malvado dios también la acusó a ella de haber yacido con él (*) a pesar de estar casada con Thor.
Sif entonces se acercó a Loki para llenar su copa, intentando calmarlo y pidiéndole que no la incluya en sus calumnias, al no haber en ella ningún motivo de reproche. No obstante, el malvado dios también la acusó a ella de haber yacido con él (*) a pesar de estar casada con Thor.
Entonces Beyla, la otra sirviente de Freyr, anunció que todas las montañas se estaban sacudiendo y que eso solo podía anunciar la llegada de Thor. Añadió que el dios del trueno traería la paz entre aquellos que peleaban, pero Loki le ordenó que guardara silencio, diciéndole que estaba siempre llena de suciedad y que nunca había habido una mujer peor entre los hijos del Æsir.
La llegada de Thor.
El dios del trueno, enfurecido, blandió su poderoso martillo para callar de una vez por todas a Loki, amenazando con arrancarle la cabeza de un golpe. Ante esto, Loki le dijo que no sería tan valiente ante el lobo Fenrir cuando éste se tragara a Odín, su padre.
Thor le ordenó una vez más que callara o lo lanzaría de un golpe hasta Jotunheim, donde nadie sería capaz de encontrarlo. Loki le respondió que nadie debería recordarle a Thor sus viajes a Jotunheim, como cuando viajaron juntos al reino de los gigantes donde el dios del trueno se había escondido, lleno de miedo, en el guante de Skrýmir y había sido incapaz de abrir la bolsa del gigante para conseguir comida.
Thor le amenazó nuevamente con usar a Mjölnir para romper todos los huesos de su cuerpo. El dios del engaño le respondió que era su intención tener una larga vida y le recordó cómo había sido vencido por la magia de Utgard-Loki. Una vez más, Thor le ordenó que callara o lo arrojaría con un golpe de Mjolnir hasta las puertas de Helheim.
La profecía de Loki.
Ante la cólera de Thor, Loki comprendió que era hora de escapar, no sin antes cerrar el poema con estas palabras proféticas:
"La cerveza que preparaste, Ægir,
y que jamás volverás a ofrecer en un banquete;
¡todas tus posesiones que están aquí dentro,
que las llamas ardan sobre ellas,
y que tu espalda se queme!"
Tras esto, escapó tan rápido que ninguno de los dioses pudo capturarlo. Sin embargo, a partir de aquel día cada uno de los Æsir se dio a la tarea de perseguir al malvado, hasta que lograron dar con él.
Análisis del Lokasenna.
Al analizar los insultos de Loki, podemos darnos cuenta de que no son proferidos al azar. Cada uno de los dioses es acusado de un tipo de falta diferente, cada una representativa de transgresiones contra valores clave en la sociedad vikinga:
- Bragi: acusado de cobardía por hacer uso de las palabras y no de la acción.
- Gefjun: acusada de prostituirse al aceptar una relación sexual a cambio de riqueza.
- Odín: acusado de ergi ("falta de hombría") al practicar el seidr, un tipo de magia asociado principalmente a las mujeres.
- Frigg: acusada de infidelidad al romper sus votos matrimoniales con los hermanos de su esposo.
- Idúnn: acusada de traición a la familia al acostarse con el asesino de su hermano.
- Freyja: acusada de promiscuidad. Aunque es la diosa del amor, Loki lo convierte en deshonra.
- Tyr: acusado de hipocresía al ser un dios asociado a la justicia y no poder hacerse justicia a sí mismo.
- Njord: acusado de incesto al haber concebido a su hijo en el vientre de su hermana.
- Freyr: acusado de falta de honor por el modo en que consiguió la mano de Gerd.
- Byggvir: acusado de inmiscuirse en los asuntos de su señor sabiendo que pertenece a una clase social inferior.
- Heimdall: acusado de llevar una vida servil por ser el guardián del puente Bifrost.
- Skaði: acusada de traicionar la memoria de su padre al aceptar casarse con un enemigo.
- Sif: acusada de adulterio, citándose a sí mismo como su amante.
- Beyla: acusada de impureza por encargarse del cuidado del jabalí Gullimbursti.
- Thor: acusado de falta de inteligencia al ser engañado por Utgard-Loki en más de una ocasión durante su viaje a Jotunheim.
- Ægir: aunque no es acusado directamente, Loki pone de manifiesto su incapacidad como anfitrión al no poder mantener la paz entre sus invitados.
En conclusión, Loki acusa a las diosas de promiscuidad de una forma u otra, mientras que a los dioses les insulta cuestionando su honor o su fuerza. Por otra parte, a los sirvientes les acusa de tratar de equipararse a los dioses por el mero hecho de estar presentes en el banquete de Ægir, un lugar que, de acuerdo a la perspectiva de Loki, no les corresponde.


Comentarios
Publicar un comentario