Una Nueva Tierra, visión escatológica de la mitología nórdica
El Ragnarök no representa el final de la vida y el universo en la mitología nórdica. Se trata más bien de una purificación para dar paso a una nueva realidad más plena, libre de las ataduras del pasado y la imperfección de los Æsir.
Una Tierra nacida del Mar
Después del Ragnarök, una vez toda la tierra haya sido abrasada por las llamas de Surtur, saldrá del mar otra tierra, cubierta de verdor y de campos en los que el grano germinará por sí mismo. Vidar y Vali vivirán en ella, habitando en las llanuras de Ida, que en otro tiempo fuera la morada de los dioses.
Un Nuevo Orden
Allá se dirigirán los hijos de Thor: Magni y Modi, herederos del poderoso Mjölnir, y allá también irán Balder y Hodr, reconciliados y de vuelta del reino de los muertos. Tambien se reunirán con ellos los hermanos de Odín: Vili y Vé.
Juntos, discutirán los eventos sucedidos y compartirán sus conocimientos secretos, mientras se sientan de nuevo en el Valhalla. Entre la hierba encontrarán las piezas de hnefatafl (un juego de mesa similar al ajedrez) que en otro tiempo utilizaban los dioses para entretenerse y se maravillarán de esto. Finalmente, elegirán a Balder como su nuevo líder.
Los Sobrevivientes Humanos

Lif y Lifthrasir.
Mientras el fuego devoraba todo, dos seres humanos se refugiaron dentro del tronco de Yggdrasil. Eran una mujer y un hombre, por nombre Lif ("vida") y Lifthrasir ("quien busca la vida") respectivamente. A partir de entonces vivirán del rocío de la mañana y tendrán una prole tan numerosa que la tierra se verá pronto cubierta de nuevo de habitantes.
Antes de morir, Sunna habrá producido una hija tan brillante como su madre y ella será quien siga su ruta por el cielo.
Los Lugares de Recompensa Eterna
Después que el mundo actual haya sido destruido y la nueva tierra haya surgido del mar, ésta estará cubierta por tres cielos:
Heiðþyrnir, el cielo más bajo, visible para los humanos actualmente y donde se encuentran el sol, la luna y los demás astros.
También existirá Andlang ("sin fin"), el segundo cielo, donde las almas de los muertos se habrán refugiado de la destrucción durante y después del Ragnarök. Allí se encuentra el salón Sindri ("brillante") en Nidafjoll ("montañas oscuras"), hecho completamente de oro rojo.
El tercer cielo, Víðbláinn ("azul vasto"), albergará al salón Gimlé ("refugio del fuego"), más hermoso que el sol. Gimlé es tan alto como una montaña, con tejados de oro y se encuentra actualmente habitado solo por los elfos de la luz. Allí se encontrará también el salón Brimir ("ardiente"), situado en Ókólnir ("nunca frío"), donde la cerveza y el hidromiel fluirán sin parar.
Los Lugares de Castigo Eterno
Al contrario, entre los lugares malditos se encontrará Náströnd ("la costa de los cadáveres"), en el que habrá un edificio construido de cadáveres de serpientes, y cuyas ventanas destilarán veneno, formando ríos en los cuales nadarán los perjuros, los asesinos y los que buscan a la mujer ajena.
Sin embargo, el peor de estos lugares de castigo será Hvergelmir ("caldero rugiente"), donde el dragón Níðhöggr y su descendencia se alimentarán de la sangre de los condenados.

Comentarios
Publicar un comentario