La creencia en la clarividencia en la sociedad vikinga
Framsýni
La creencia en la capacidad de ver seres sobrenaturales invisibles para la mayoria de las personas es conocida como framsýni ("visión adelantada"). También se le conoce con los nombres de forvitni ("demasiado conocimiento"), en nórdico antiguo, o como skyggnigáfa ("don de la visión"), ófreskigáfa ("don de segunda vista") o dulskynjun ("percepción oculta"), en islandés antiguo.
Quienes poseen este don decían ser capaces de ver elfos, fantasmas y todo tipo de entidades que no pertenecen a este mundo. Según las leyendas, este don puede ser hereditario, aunque muy pocas personas lo poseen.
Ejemplos de framsýni en las sagas nórdicas
Njáls saga
Þorhall Ásgrímsson experimenta una visión donde le pareció que el cielo se abría y "vio una gran luz. Después vio hombres vestidos con ropas blancas que cabalgaban, y le pareció que llevaban una cruz delante de ellos. Le pareció también que avanzaban hacia la tierra, y que con su llegada vendría una nueva fe. Luego la visión desapareció y dijo que aquello significaba que la fe cristiana llegaría a Islandia”.
De más está decir que la visión de Þorhall se cumplió al pie de la letra.
Grettis saga
En la Grettis saga aparece Gest Oddleifsson, quien posee el don de la segunda vista, percibe la presencia del draugr Kárr inn gamli ("Kar el Viejo") en la granja de Þorhall antes de que otros lo noten. Él describe la figura acercándose desde su túmulo funerario:
"Creo que esto no es un asunto ordinario. Hay algo inquietante aquí, y causará daño a muchos".
Kar el Viejo lucha contra Grettir. Ilustración de Henry Justice Ford (1901).
Al principio nadie le cree, pero más tarde Kárr asesina a varios pastores y sirvientes. Finalmente, es vencido por Grettir Ásmundarson, no sin que antes el draugr lo maldiga:
"Te ha llegado una gran fuerza, pero la mala suerte te seguirá. De ahora en adelante, temerás a la oscuridad y siempre creerás ver mis ojos mirándote fijamente. Tu fortuna cambiará, te convertirás en un fugitivo y vivirás en la miseria durante mucho tiempo; pocos te ayudarán".
Þorsteins þáttr Síðu-Hallssonar
En la Þorsteins þáttr Síðu-Hallssonar, el protagonista, Þórsteinn Síðu-Hallsson, observa a los muertos reunirse en las colinas cercanas, dando la bienvenida a quienes acaban de fallecer:
“Me pareció ver cómo se abrían los montículos y colinas, y todos los muertos salían; cada uno invitaba a los suyos y los conducía a sus asientos. Vi que había grandes fuegos encendidos y banquetes preparados, y algunos recibían a los que estaban por morir, y se alegraban por su llegada.”
El texto anterior refuerza además la creencia nórdica en que los muertos no se alejan del lugar donde vivieron y que las relaciones creadas en vida con familiares y amigos se prolongan después de la muerte. La visión Þórsteinn también se puede interpretar como anuncio de muertes próximas.
Bandamanna saga
En la Bandamanna saga, Oddr Ófeigsson afirma ver presencias que acompañan a ciertos hombres, en especial a los jefes de los clanes, que los demás no pueden percibir:
“Creo ver lo que otros no ven. Veo figuras caminando con ciertos hombres, aunque nadie más parece percatarse de su presencia. Estos acompañantes los siguen de cerca, y me parece que su suerte y su destino están ligados a los de quienes los acompañan.”
Por la descripción que hace Oddr de ellas, estas “figuras” son interpretadas como hamingjur, espíritus de determinan la suerte de las personas.
Spá
Con el nombre de spá ("visión del futuro") se conoce al don de predecir eventos futuros. En algunos casos, esto se debe a que el vidente es también practicante de seidr.
Ejemplos de spá en las sagas nórdicas
Njáls saga
En la Njáls saga, el protagonista Njáll Þorgeirsson, es descrito como “sabio y profético, daba buenos consejos… podía prever el futuro… y resolvía los problemas de cualquiera que acudiera a él.”
Haciendo uso de sus poderes, Njáll predice la muerte de su amigo Gunnar Hámundarson, pero éste decide ignorar la advertencia.
Völuspá
En la Völuspá, la profetisa (völva) levantada de su tumba por Odín le relata lo que ve acerca del pasado y el futuro, incluyendo el Ragnarök. En este caso hay que recalcar que la völva en cuestión había sido una seidkona (practicante del seidr) mientras estuvo viva.
Eiríks saga rauða
En la Eiríks saga rauða, la vidente Þórbjörg Lítilvölva realiza un ritual de seidr, entonando un varðlokkur ("invocación de espíritus"), que le permite ver el futuro durante un invierno particularmente duro en Groenlandia:
“Muchas cosas se me han revelado ahora que antes me estaban ocultas. Puedo decir que esta escasez no durará mucho, y que la estación mejorará cuando avance el año. La pesca aumentará y habrá abundancia de alimentos.
Y en cuanto a ti, Guðríður, veo un destino brillante: te casarás honorablemente y tendrás una descendencia numerosa y distinguida. De tu linaje surgirán hombres nobles y tu nombre será recordado”.
Estatua de Guðríður Þorbjarnardóttir en la península de Snæfellsnes, Islandia.
Ambas profecías se cumplieron. Al poco tiempo la hambruna terminó y las condiciones del pueblo mejoraron. En cuanto a Guðríður Þorbjarnardóttir, se casó varias veces y viajó hasta los confines de la tierra, incluso Vinland (Norteamérica). Su hijo, Snorri Þorfinnsson, es considerado el primer vikingo nacido en América.
Draumsýn
Con el nombre de draumsýn ("visión en sueños") se conocía a la capacidad de predecir eventos futuros, en especial muertes o visitas inesperadas, a través de mensajes recibidos en sueños.
Por otra parte, se conocía como berdreymimm ("sueño claro") a los sueños favorables o que no necesitaban una interpretación, mientras que se daba el nombre de illdreyminn ("sueños malos") a aquellos que involucraban presagios funestos y cuyo significado a menudo era simbólico.
Ejemplos de draumsýn en las sagas nórdicas
Baldrs draumar
La mitología nórdica cuenta con muchos ejemplos de este tipo de clarividencia. El más conocido es el caso del dios Balder, quien es advertido de su inminente muerte a través de un sueño, según se cuenta en el poema Baldrs draumar ("Los Sueños de Balder") de la Edda Poética.
La sección Gylfaginning de la Edda Prosaica cuenta que su madre, la diosa Frigg, recorrió el mundo entero solicitando a todos los elementos que juraran no dañar a su hijo.
La muerte de Balder ilustrada en un manuscrito islandés del siglo XVIII.
Sin embargo, omitió pedirle su juramento al muérdago porque lo consideró muy joven. Loki aprovechó esta omisión para confeccionar una flecha con una rama de muérdago, misma que fue utilizada para asesinar a Balder.
Laxdæla saga
Gest Oddleifsson era conocido por tener el don de la draumsýn, es decir, alguien cuyos sueños se cumplen. Además, era experto en descifrar los sueños de otras personas.
En una ocasión, Gest interpreta una serie de sueños experimentados por su prima Guðrún. Cada uno de ellos predice con quien se casaría y como perdería a cada uno de sus esposos, mismos que se cumplieron con exactitud.
Guðrún se encuentra con el fantasma de su cuarto y último esposo. Ilustración de Nordahl Rolfsen (1898).
Njáls saga
Gunnar Hámundarson viaja con sus compañeros y se detienen a orillas del rio Thurso, donde duermen un rato. Gunnar sueña que, mientras cabalgaban cerca de Knafahólar, muchos lobos les rodean y les atacan. Consiguen matar a muchos lobos, pero uno de ellos asesina a su hermano Hjort. Poco después, retoman su camino y justo al llegar a Knafahólar descubren a un ejército esperándoles. En la batalla, Hjort pierde la vida.
Gunnar lucha contra sus enemigos en Rangá. Ilustración de Nordahl Rolfsen (1898).
Mas adelante en la narración, Flosi Þórðarson tiene un sueño en el que, mientras acampaban a orillas del río Nip, un hombre vestido con pieles de cabra y un bastón de hierro en la mano salió de las aguas. Fue llamando uno por uno a varios hombres. Cuando Flosi le pregunta su nombre, el desconocido dice llamarse Járngrimr ("máscara de hiero"), aunque en realidad se trata de Odín. Con el tiempo, todos los hombres que fueron llamados por este misterioso personaje mueren en batalla.
Por último, antes del famoso incendio de Bergþórshvoll, Flosi tiene un sueño inquietante:
“Me pareció ver que entraba en la casa una mujer grande y terrible. Llevaba un manto ensangrentado y en la mano una espada. Caminó hacia nosotros y dijo que habría gran matanza y que muchos hombres caerían. Después se acercó a cada uno de nosotros, y parecía que nos señalaba como destinados a morir. Luego salió, y me desperté con gran inquietud.”
El incendio de Bergþórshvoll. Ilustración de August Malmström (circa 1895-1900).
Poco después, ocurre el ataque y el incendio en el que mueren Njáll Þorgeirsson y su familia, confirmando el carácter profético del sueño.
Gísla saga
A veces sueña con una mujer oscura:
“Grande y terrible; está cubierta de sangre, y me invita a ir con ella. Me dice que pronto llegará el momento en que me encontrará y que entonces no podré escapar.”
En otras ocasiones sueña con una mujer luminosa:
“Viene a mí; me parece hermosa y bondadosa. Me da buen ánimo y me dice que mi nombre será recordado con honor, y que no debo temer lo que ha de venir.”
Al final ambos sueños se cumplen. Gísli es encontrado por sus enemigos, quienes le dan muerte, pero la saga lo presenta como un héroe trágico recordado con respeto, cumpliendo así la promesa de una fama duradera.
Cómo reconocer un sueño profético de uno común.
1. Sueños vívidos
Se decía que el soñador despertaba con la sensación de que “había visto algo real”, no solo imaginado.
2. Sueños recurrentes
Si el mismo sueño se repetía varias veces, se consideraba casi seguro que era significativo. Por ejemplo, los sueños recurrentes de Gísli Súrsson en la Gísla saga refuerzan su carácter profético.
3. Sueños justo antes del amanecer
En la tradición escandinava se creía que los sueños cerca del amanecer eran más verdaderos, porque el alma estaba “más cerca” del mundo espiritual. Esto aparece implícitamente en varias sagas y también en el folklore islandés posterior.

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