El Rey Laurin y su Rosengarten
A lo largo de la Edad Media en Alemania, abundaban las historias que equiparaban a los enanos con otros espíritus protectores del hogar, tal como los nisse . Para prevenir ser vistos por los humanos, estos enanos hacía uso de una tarnkappe ("capa de invisibilidad"). Sin embargo, hubo una ocasión en que este artificio no le sirvió de nada a un enano. Se cuenta que en las montañas Dolomitas un rey de los enanos había establecido su hogar. El rey Laurin poseía un palacio subterráneo hecho enteramente de cuarzo, además de vastas riquezas producto de la minería. No obstante, su mayor orgullo era un jardín de rosas ubicado justamente frente a la entrada de su palacio. Tanta satisfacción le producía este jardín que Laurin había decretado que cualquiera que osara cortar aunque solo fuera un botón de rosa sería castigado cortándole la mano izquierda y el pie derecho. Un día, el rey de Etsch decidió que era momento de buscar un esposo para su hija Similde. Por esta razón...