El Kraken
El más famoso de todos los monstruos marinos es, sin duda, el kraken. Es descrito como un gigantesco cefalópodo que habita en el mar de Noruega. El nombre kraken proviene de la raíz noruega krake, cuyo significado es "árbol retorcido y deforme", que a su vez se deriva del vocablo del nórdico antiguo krókr ("gancho" o "anzuelo"). Asimismo, esta criatura ha recibido muchos nombres a lo largo de la historia, tales como horv ("tormenta"), søe-horv ("tormenta marina"), søe-krake ("árbol marino"), kraxe (forma alternativa de krakse), krabbe (derivado del nombre que se le da al ancla de dragado), y anker-trold ("ancla-troll").
Una de las primeras posibles descripciones del kraken, basándose en su iconografía, se encuentra en el famoso mapa de Escandinavia del escritor sueco Olaus Magnus de 1539, la Carta Marina, que presenta varios monstruos marinos ilustrados. Magnus no utilizó el término kraken, pero sí presentó un monstruo marino en el mar entre Noruega e Islandia, con forma de pez con tentáculos que le salen de la cabeza, junto a otro monstruo marino con forma de pez y colmillos. Magnus describe "dos enormes monstruos marinos, uno con dientes feroces, el otro con cuernos y una horrenda mirada llameante, la circunferencia de cuyo ojo mide 16 o 20 pies".
Luego, en 1555, Magnus escribió su Historia de Gentibus Septentrionalibus ("Una Descripción de los Pueblos del Norte"), una obra extensa que describe las costumbres y el folklore escandinavos. En el libro 21, capítulo 5, titulado De horrilibus Monstris littorum Norvegiæ ("Los Horribles Monstruos de las Costas de Noruega"), describe con detalle la criatura ilustrada en la Carta Marina, indicando que forma parte de un grupo de peces monstruosos sin nombre que habitan fuera de la costa noruega y que, por extensión, se agrupan con las ballenas. La describe de color negro, con una cabeza cuadrada de una longitud de 10-12 codos (≈ 6-7 metros), con una longitud corporal de 14-15 codos (≈ 8-9 m), dando una longitud total de 14-16 metros, con el cuerpo espinoso y afilado. Sin embargo, alrededor de la cabeza, está equipado con cuernos largos similares a raíces en la base de un árbol arrancado, y sus ojos son grandes, con una circunferencia de 8-10 codos (≈ 1,5-1,9 m) de diámetro; las pupilas son de un codo (≈ 0,6 m) de ancho y de color rojo llameante. En la oscuridad, los pescadores pueden ver los ojos llameantes desde lejos.
La primera descripción de esta criatura en que se utilizó el nombre kraken aparece en un glosario de la lengua noruega escrito por Christen Jensøn en 1646, donde lo describe como un gigantesco monstruo marino que arrastra los navíos hacia el abismo con sus muchos tentáculos. Luego vuelve a aparecer con el nombre de sciu-crak en el diario de viajes Viaggio settentrionale ("Viaje Septentrional") escrito por Francesco Negri en 1700.
Asímismo, las narraciones del explorador Hans Egede en su Det gamle Grønlands nye perlustration ("Descripción de Groenlandia con ilustraciones") de 1729 añaden información sobre el kraken. Este autor se basa en las narraciones de pescadores noruegos que le informaron que el kraken medía varias millas de longitud y que, al emerger, parecía cubrir todo el mar, descrito además como "de múltiples cabezas y numerosas garras". Con esas garras capturaba a sus presas, que incluían barcos, hombres, peces y animales, y las transportaba de vuelta a las profundidades. Según la tradición de los pescadores noruegos, se podía montar sobre el kraken como si fuera un fiske-grund ("banco de arena"), pero si alguna vez tenían la desgracia de capturarlo, enredándolo en sus anzuelos, la única forma de evitar la destrucción era pronunciar su nombre para hacerlo regresar a las profundidades. Egede también escribió que el kraken caía bajo la categoría general de "espectro marino".
Más tarde, en 1753, el obispo danés Erik Pontoppidan describió al kraken como un pulpo (polypus) de dimensiones tremendas en su Norges natuurlijke historie ("Historia Natural de Noruega") y relató que tenia la reputación de hundir barcos. Sin embargo, admite que el kraken también podría ser alguna especie de estrella de mar o cangrejo. En sus escritos, Pontoppidan describió un posible espécimen de kraken, "quizás uno joven y descuidado", que encayó y murió en 1680 en una playa cerca de la iglesia de Alstahaug en la isla de Alsta, Noruega. Observó que tenía "brazos" largos y conjeturó que debía haber reptado como un caracol utilizando dichos apéndices, pero que quedó varado sobre la tierra mientras lo hacía.
Pontoppidan habla también acerca del peligro para los marineros de ser engullidos por el remolino provocado por el kraken al sumergirse, así como del potencial destructivo de la bestia gigante: "Se dice que si [los brazos de la criatura] atraparan al buque de guerra más grande, lo arrastrarían hasta el fondo". Finalmente, apunta que el kraken se alimenta exclusivamente durante varios meses y luego pasa los meses siguientes vaciando sus intestinos, y que el agua espesa y turbia atrae una gran cantidad de peces.
En 1801, Pierre Dénys de Montfort publicó un artículo acerca de un colosal pulpo al que llamó "kraken octópodo", el cual describió como la especie marina de mayor tamaño conocida por la zoología. También lo comparó con la descripción de Plinio el Viejo de la arbor marina, una criatura con el hábito de atacar barcos hasta hundirlos, realizada en su Naturalis Historia del año 77 d.C.
La enciclopedia sueca Nordisk familjebok ("Libro Familiar Nórdico") de 1884 nos brinda la siguiente descripción del kraken:
"Se dice que cuando los pescadores reman unas pocas millas desde la costa en un día caluroso de verano en calma y, de acuerdo a cálculos normales, llegan a encontrar una profundidad de 80–100 fathoms (≈ 140–180 metros), sucede en ocasiones que el fondo desciende de repente en unos 20–30 fathoms (≈ 35–50 m). Pero en estas aguas pueden encontrarse los más abundantes bancos de bacalao. Entonces, se puede asumir que el kraken acecha allá abajo, ya que es él quien forma la elevación artificial del fondo marino y mediante sus secreciones atrae a los peces. Pero si aquellos que están pescando advierten que el kraken comienza a elevarse, es necesario remar lejos a todo lo que el bote pueda dar. Después de unos pocos minutos, la bestia podrá verse levantando la parte superior de su cuerpo por encima de la superficie del agua, que a lo largo de un cuarto de milla (≈ 2.4 km) de circunferencia parece una colección de islotes rocosos, cubiertos de crecimientos ondulantes similares a algas. Finalmente, unos tentáculos brillantes se elevan en el aire, cada vez más gruesos en la parte inferior, que incluso pueden parecer tan altos como los mástiles de un barco. Después de un tiempo, el kraken cede y se hunde de nuevo, y entonces hay que tener cuidado de no chocar contra el vórtice de succión que se forma".
Por último, es importante hacer notar que aunque es frecuente que las diferentes especies de criaturas marinas en el folklore nórdico se confundan unas con otras, la razón por la cual a menudo se confunde el kraken con la hafgufa quizas se deba a Hans Egede quien, escribiendo sobre el kraken (kracken) de Noruega, lo equiparó con la hafgufa islandesa, aunque admite que ha oído hablar poco de esta última. Más tarde, la Historie von Grönland ("Historia de Groenlandia"), escrita por el clérigo moravo David Crantz en 1765, hace uso del término hafgafa como sinónimo del kraken en lengua noruega.
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