El Bjarndýrakóngur
El bjarndýrakóngur o "rey de los osos" nace de la unión de una osa polar y una morsa macho o un toro. Tiene mejillas rojas y un único cuerno en medio de la frente. Este cuerno es el cetro que demuestra su autoridad sobre los osos polares y tiene un extremo puntiagudo en el que porta una esfera de platino que emite luz en todas direcciones para que la criatura siempre pueda guiarse en la oscuridad.
El rey de los osos es tan sabio y noble como poderoso. Entiende el lenguaje humano y exige lealtad y obediencia a los demás osos polares. Si bien es capaz de matar con su cuerno, solo lo hace en defensa propia o para juzgar a súbditos desobedientes.
Jón Árnason cuenta en sus Íslenzkar Þjóðsögur og Æfintýri ("Cuentos y Leyendas Islandeses", 1862), que en 1848, en un servicio religioso de Pentecostés celebrado en la isla de Grimsey por el reverendo Arni Illugason se vio una procesión de 12 o 13 osos polares deambulando desde las zonas más alejadas de Islandia. Iban encabezados por un majestuoso y benévolo bjarndýrakóngur. El clérigo los saludó, al igual que la congregación, e hizo una reverencia al rey, quien le devolvió la reverencia. El bjarndýrakóngur continuó guiando a sus súbditos por el sur de Islandia. En Borgamór, el último oso de la fila mató y se comió una oveja, tras lo cual el rey atravesó al oso ofensor con su cuerno. Finalmente, el cortejo real llegó a Grenivík, donde desapareció en el mar.
El único animal que se atreve a desafiar al bjarndýrakóngur es el oso de papada roja, un oso polar muy agresivo y que posee una distintiva coloración rojiza bajo las mejillas. Los osos de papada roja atacarán a cualquier animal o persona que se encuentren, pero contra el rey de los osos encontrarán la horma de su zapato.

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